sábado, 7 de enero de 2017

Nueva York

Me sorprende
que después de toda la mierda que me habéis echado encima
aún tenga el coraje de llamarme casa
y no Diógenes.

He vuelto a llorar
cada vez que bebo más de la cuenta,
me he perdido por el camino,
me he luchado sin escudo,
sin espada,
solo con las uñas de una gata salvaje que no tiene donde caerse muerta.

Ya no bailo por los tejados,
ya no aprendo a perdonarme,
y ya no pido explicaciones
porque,
amigas,
nadie ha hecho eso por mí.

Mi madre lleva toda la vida
exigiendo que limpie mi habitación
y no he entendido hasta ahora
que lo que sobraba y ensuciaba
eráis vosotras.

Un año
de no escribir porque ya no sé,
porque ya no valgo.
Un año
de estudiar poco y mal porque ya no sé,
porque ya no valgo.
Un año
de perder compañía y amor
porque ya no sé,
porque ya no valgo.
Y todo por mi culpa,
por mi culpa,
por mi gran culpa.

Tuvisteis la indecencia
de decirme que la luz se me había apagado,
y yo me creí a pies juntillas todo lo que decíais porque
ni siquiera sabía verme.
Pero de todas las cenizas
renace una puta dispuesta a encarar la vida,
y todos los incendios
preparan bien el suelo para que algún día
la selva crezca en sus entrañas.

Y sí, soy el puto apagón de Nueva York,
y todos los bebés que como yo,
(re) nacieron
nueve meses después.

No me esperéis despiertas:
nadie quiere volver a un lugar
como vosotras.


Os parecerá extraño, pero no puedo creerme lo que acabo de hacer. Llevo prácticamente un año sin ser capaz de escribir nada, sin ni siquiera intentarlo. Sé que no había demasiada gente que se pasara por aquí, pero a los que me leíais de forma habitual, lamento haberos dejado tan olvidados. Sois especiales, no lo olvidéis.

2 comentarios:

  1. Quizás llego en buen momento entonces...
    La mejor parte de la vida comienza cuando uno a soportado esos momentos que parecen la muerte. Revivir, seguir y volar.

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  2. A veces hay que darse tiempo para uno mismo, y retomarlo con más fuerza cuando se necesite
    <3

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