viernes, 21 de agosto de 2015

Felices vacaciones

Voy a tomarme un respiro,
que ya es hora;
a apurar la cerveza,
a mirar el reloj
y ver que son las dos de la mañana.
Y, joder,
qué bien estuvo.

Sé que vas a leerme:
hoy,
o mañana,
más tarde o más temprano.
Y ya no importa,
pero hola.

Me duelen todos los huesos.
No sé cuántos estarán rotos,
no sé cuántos serán tuyos
ni cuántos
quieren irse de fiesta,
o mejor todavía:
huir.

Vaya hostias me han dado las olas
contra el acantilado.
Por culpa del viento
y toda la marea que subió.
Y qué,
así es más bonito.
Joder,
¡qué bien estuvo!

Qué bonito ha sido amarte, amor.
Y haberte hecho el amor
y no el querer,
y haber dejado de tener miedo,
y hasta haberte perdido
tiene su melodía propia.

Te informo
de que Shakespeare murió hace siglos
para que nos montemos tanta tragedia,
pero somos un poco así,
¿no te parece?

Hay que empezar de cero,
reconstruir,
quitar tus fotos de las paredes de mi cuarto,
aprender a querernos por separado.
Que sepas
que tengo los ojos más bonitos después de llorarte.
Mírate un poco al espejo
que seguro que te pasa lo mismo.
Y quiérete, joder.

Cómo te he amado, amor.
Cómo te amo.

Y qué bien decirte adiós a tiempo.
Porque no me arrepiento de nada,
nada,
nada.
Y ahora vuelvo a ser mía


6 comentarios:

  1. No sabes cómo echaba de menos leerte, de verdad, tus palabras siempre se me clavan con fuerza, porque parece que escribes lo que necesito leer en cada momento.
    Gracias.

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  2. Últimamente es cierto que todos nos atrevemos a escribir en verso, pero igual de cierto que es que no todos logramos transmitir, por mucho que lo busquemos. Y es triste, porque especialmente la poesía, creo yo, debería consistir en eso...
    Sin embargo tú (al menos para mí) lo has conseguido. No es peloteo.
    Volver a una tras la tormenta siempre es difícil, pero también siempre es agradable darte cuenta de que ha merecido la pena, y que ahora toca quererse, por mucho que fuera más fácil quererle. Y hay que saber darse cuenta cuando parar, cuando percibir esa melodía propia que tiene también la nostalgia, como bien has puesto.
    Así como dato, me ha gustado mucho lo de '' que tengo los ojos más bonitos después de llorarte'' , no sé por qué, pero es con la frase que más me quedo jajaja

    ¡sigue escribiendo!

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  3. Qué poema tan sano. Sin rencores, sin odio, con la más más absoluta alegría de dejar marchar y volver a reencontrarse. Me ha encantado.

    Besos

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  4. Y joder, no me extraña que sepas que va a leerte. Cada vez que vuelvo por aquí, no sé qué me das, pero eres absolutamente terapéutica y tormenta a la vez. Tal vez sea el momento de no regresar a ese punto, de separar las vidas que se habían entrelazado, pero como dices, hay que quererse y seguir. Que el mundo ya está cansado de historias tristes. Y aunque las tuyas nos rompen los huesos, mejor una huida a tiempo que seguir doliendo sin fin.

    "Que sepas
    que tengo los ojos más bonitos después de llorarte".

    Un besito, Patito.

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  5. ¡Hola!
    Es la primera vez que entro en tu blog y me encanta. Es un poema precioso, con mucho sentimiento, me quedo con muchas frases tan bonitas.
    besos

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  6. Resulta que gracias a que te pasaras por mi blog me he dado cuenta de que eres brutal
    Gracias, te sigo

    www.humanfilters.blogspot.com

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