domingo, 2 de noviembre de 2014

Eres

Eres
el zapato de cristal que se le perdió
a la torpe de Cenicienta 
y su baile a medianoche
antes de que el velo caiga y todo sean calabazas.

Eres
una hucha llena de deseos
y futuro,
el puente que quiere aprender
a cruzarme el océano en el que me ahogaba.

Eres la cerveza de los viernes
y el tequila de los sábados.
La puta película
que se disipa entre caricias.
Las ganas de vivir elevadas
al millón,
el reflejo de mi mente cuando brilla
y su agujero negro cuando me anochece.

Eres un banco de una plaza
que ha visto demasiado,
el iceberg con el que me he chocado
y por el que no me importa irme a pique.
Una camiseta azul
y una mochila naranja.
Un recuerdo tras otro.

Eres 
la puta de la seguridad
tapándole los ojos al miedo,
las manos más ávidas de salvación
que he conocido.
El porqué
(y esta vez con las respuestas).

Eres...
Eres
la primera bocanada de aire
que me llena el pecho
después de pasar tres meses llorando.
Eres 
la primera segunda oportunidad
que me doy.
Eres 
la primera vez que no me avergüenza estudiar un rostro,
la primera vez que canto bien,
la primera vez que tengo los ojos bonitos.

Soy
yo
al fin.
Y soy un gracias infinito.



4 comentarios:

  1. Me hace pensar en muchas cosas, me quedo dándole vueltas a lo fascinante que tiene observar el despegue de un cohete... allá va, brillante en su propia luz, limpio y directo al espacio, elevas la mirada hasta donde ya no se ve y te dices para adentro algo así como... que sea una órbita eterna :)
    Un beso.

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  2. Cuánta ternura, Pato.
    Somos lo que somos gracias a los recuerdos y a las personas que hacen que esa película sea especial o que escuchemos un millón de veces una canción. Una persona que es capaz de conseguir todo lo que relatas, de ser todo lo que es, esa Cenicienta perdida, tiene que ser jodidamente mágica.
    Besitos.


    Miss Carrousel

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  3. Eres la luz, la guía, el camino, la sonrisa, el beso que abriga.

    Me encantó tu blog que acabo de descubrir, con tu permiso, me quedo viendo más entradas.

    Un beso.

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  4. Qué preciosidad... Volver a ser por alguien... incluso por ti mismo. Eso es lo más bonito que hay, reencontrarte después de tanto tiempo.

    Besos

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