sábado, 18 de octubre de 2014

La poesía no es el aliciente de los suicidas

No culpes a la literatura
y los textos
de hacerme oscura,
gris
y perdida.

La poesía no es el aliciente
de los suicidas,
sino la cuerda
que se ponen en las muñecas
suplicándole que les mantenga atados a la vida.


No me voy a echar la soga 
al cuello,
si es eso lo que te preocupa,
aunque te agradecería
que me dejaras escupir mi vida
en forma de versos,
y pasar por este mundo caminado de puntillas,
-que ya bastante ruido
me han hecho entre las cejas-.

No tengo miedo
del fracaso,
lo que me asusta
es no encontrar nunca presente
por estar buscando un futuro
que no quiero,
(y que tú sí).
Y que todo el mundo sepa
quién soy
menos yo misma.

Deja de temer tanto por mí.
He encontrado aliados
a los que tu jamás les hubieras dado una oportunidad,
y he de decirte
que me han asegurado
que no son la clave de la felicidad,
pero sí el mejor medio
para esquivar mis propios huecos internos.
(Y no son pocos)

Ahora sé que no me voy a caer,
y sé
que jamás voy a terminar
de desgastarme.
Porque a todos mis poemas
les he puesto nombre de aves,
y sus plumas me acarician las heridas
hasta que tienen doble capa de barniz.
Los relatos son cachorros
de gato persa
que me lamen la sangre de los errores.

Gracias,
pero esta vez soy mía.


Y que sepas
que esto da mucho más la vida
que cualquier médico al que pretendas acudir.






4 comentarios:

  1. Estoy de acuerdo con Celia P. :)

    Es una putada lo de no saber quien eres y que todo el mundo sí... Quizá sea cuestión de mirarnos de frente, y no a través de diluidos reflejos de lo que creemos ser.

    Los médicos ayudan a veces, pero en estos temas es mejor ser responsable de uno mismo, y seguir adelante. Uno mismo siempre es el que tiene la capacidad de salvarse, si quiere.

    Besos

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  2. Yo creo que para experimentar bien la amistad todo parte de que el mejor amigo sea uno mismo, de que para querer a alguien bien uno tiene que aprender a quererse, y eso, entre otras cosas, consiste en aceptar los huecos que se van descubriendo y entender los propios límites sin pesar.

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  3. Lo que algunos creen que alimenta a las tendencias suicidas en realidad aferra más a la vida. Y no escribo para regodearme en el dolor si no para ayudar a cicatrizar.
    Un beso.

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